lunes, 21 de junio de 2010

Balance de un año

"Si busco en mis recuerdos los que me han dejado un sabor duradero,si hago balance de las horas que han valido la pena, siempre me encuentro con aquellas que no me procuraron ninguna fortuna"
Antonie de Saint - Exupery (escritor francés)




Muchos hacen el balance del años en Diciembre, porque no ahora porque no cuando nos vamos de vacaciones y cargamos las pilas para el resto del año.

Quizás por reminiscencias de mi época estudiantil siempre llegadas estas fechas daba por terminado un año que empezaba en Septiembre y que tenia ese intervalo de tres meses que era el verano, tiempo de abuelos, tiempo de bicicletas de ver a los amigos de esos "rollitos" de verano, campamentos ,trabajo en el campo y de acostarse tarde, esos veranos que con el paso del tiempo se fue acortando pero que en mi caso sigue sirviendo para lo mismo cargar pilas y hacer balance.

El balance de este ultimo año es bastante satisfactorio, en general como todos he tenido mis buenos momentos, mis momentos de desesperación, mis malos momentos pero volviendo la vista atrás y poniendo lo positivo en un platillo y lo negativo en el otro la balanza sigue estando a mi favor.


Este año he podido comprobar que no he caído en la desidia que algún compañero me auguraba cuando entre en mi nuevo puesto de trabajo sigo disfrutando hoy como el primer día, también he disfrutado más de la vida, he tenido más tiempo para compartir con mi amigos,v también desgraciadamente he tenido tiempo de conocer y desgraciadamente mejor algunas personas las cuales me han decepcionado, pero eso ha quedado compensado con el tiempo que he pasado con mis hijos y familia

Actualmente no se que va a pasar en el futuro , se que si tengo que volver a mi oficina a mi trabajo anterior a fichar, volveria porque al fin y al cabo lo importante es el bienestar de mi familia pero dificilmente olvidare este año.
En definitiva; trabaja para vivir y no vivas para trabajar, disfruta de la vida que al final los malos rollos del trabajo no pueden afectar ni tu vida ni condicionar tu relacion con la gente que tienes mas cerca de ti y a la que sin duda preocuparas.

sábado, 12 de junio de 2010

La bestialidad de los hombres

“Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor”.

Proverbio indio

Lagrimas perfumadas

La reflexión de esta semana la llevo a cabo tras un mes meditando sobre el tema y con algún otro hecho reciente que me ha dado que pensar, seguro que alguien corregirá mucho de lo que digo aquí pero en cualquier caso me veo en la necesidad de desahogarme y compartir con vosotros estas reflexiones.

Violencia machista, violencia de genero, terrorismo machista,…. en fin un montón de collares para el mismo perro una lacra en pleno siglo XXI.

Pero realmente, ¿la sociedad tiene todo lo que necesita para combatir esta lacra?, personalmente creo que no, hemos avanzado mucho, tenemos un Ministerio de Igualdad,  se ha legislado endureciendo las penas a los bestias, conozco animales mas humanos que los maltratadores, la sociedad les hace el vacio y afea sus comportamientos, los cuerpos de seguridad han creado unidades especiales, los jueces juzgados a propósito, tenemos el teléfono único 016, ….,  todo esto, esta muy bien pero, y el día a día, y el españolito de a pie que todavía no es capaz , desde mi punto, de vista de arrancarse y dar un paso al frente para ayudar a esa persona que todos conocemos, es un hipocresía creer que en nuestro entorno no puede haber un caso de violencia de genero, que pasa con él.

Personalmente creo que el mensaje general ha llegado a las personas pero las personas no sabemos  o mejor dicho nos falta la cultura para ayudar, me explico, mi caso, soy un profesional de la sanidad, trabajo en un sistema de emergencia en el cual somos muchas veces de los primeros en intervenir y desgraciadamente no tenemos una formación especifica para estos casos. Pero no solo en mi vida laboral en mi entorno social se dan casos y no se como reaccionar a veces la mujer maltratada teme la vergüenza o la incomprensión por parte de la sociedad de la que forma parte, pero esta sociedad (y con esto me refiero al individuo), no sabemos acercarnos a ella y aunque sea simplemente ponerle la mano en el hombro y susúrrale una palabra de animo o ofrecerle ayuda, o no queremos abordar un tema tan delicado, ¿por que?, por falta de preparación, cultura, por miedo a la reacción de la afectada, como sabemos muchas veces las mujeres niegan ese maltrato, por vergüenza, miedo al que dirán, miedo a que se entere el agresor que otros lo sabemos,o como recientemente me digo un amigo y ante un caso que ambos conocemos: “ ¿y que hacemos?,  es un tema tan delicado”….. no lo se pero la cuestión es que muchas veces no hacemos nada y miramos para otro lado, aunque luego a todos nos parece “feas” ese tipo de actitudes.

Quizás en la tan famosa “educación para la ciudadanía”, en los cursos para profesionales sanitarios, o de habilidades sociales el ministerio de igualdad empiece a pedir y a obligar una formación cultural sobre el maltrato (p.e.), así cambiaría la sociedad, así sabríamos como acercarnos a la victima sin tenor a no acertar con las palabras o las formas, así dejaríamos de tener otra excusa para mirar, quizás, para otro lado.

Hoy la reflexión no tiene un cierre, como los otros artículos que habeis podido leer, no se que decir, yo soy culpable de mirar para otro lado, de no hacer nada, así que únicamente queda mi propósito de enmienda mi deseo de que esto acabe pronto y que para cierta persona que sepa que todos la apoyamos haga lo que haga y necesite lo que necesite, hoy por hoy no sabría hacer nada más.

Espero que el sufrimiento de las mujeres maltratadas en el pasado y en el presente sirva al menos para evitar las del futuro.

 

 

lunes, 7 de junio de 2010

El pollo que quiere ser gallo

“Creerse sabio es signo de idiocia”

Amando de MiguelPICT0067

En mi actual trabajo me he encontrado con muchos “pollos” que quieren ser gallos o ser los dueños del gallinero.

Por un lado entiendo que es licito que todos quieran crecer en su ámbito laboral y pasar de pollos a gallos o incluso ser el macho alfa del gallinero (o la hembra que de todo tenemos en la viña del señor), como he dicho es licito, lo que que no me parece tan licito es hacerlo a cualquier coste y por encima de los demás, es decir como vulgarmente se dice “puteando” al resto de pollos del gallinero que lo único que quieren es hacer su trabajo y pasar desapercibidos para no buscarse problemas o terminar en el asador, que tal como están los tiempos a veces es una buena opción.

El peor pollo es el que se cree que es el mas listo, “el rey del pollo frito”, pero como decía mi abuela, que no tenia estudios mas allá de la vida pero que era lista y lógica, “ no te creas nunca el mas listo porque siempre habrá alguien que te hará quedar como un tonto”, estos, los “reyes del pollo frito”, no llegaran a nada y si llegan nunca serán respetados en el mejor de los casos temidos, por su incompetencia y su afán de poder, mando, y la prepotencia que demostraran en su empeños de hacerse ver como el macho alfa.

Este tipo de personas suelen ser los que más problemas te pueden dar,  a la larga si les sigues el juego o si aceptas su juego, lo mejor en mi modesta opinión es dejarles hacer, es decir que se sigan creyendo los mas listos y darles, como se dice normalmente, cuerda para que ellos solos se ahorquen. es decir que te cambian, por ejemplo, la password de un sistema informático, pues nada tu búscate la vida para conseguirla y déjale creer que sigue siendo “el rey del pollo frito”, lo mas seguro es que así consigas cierta ventaja que en un enfrentamiento abierto no lo conseguirías.

Aunque la naturaleza humana no esta hecha para hacerse pasar por tonto, en mi vida he podido comprobar que se gana mas haciéndose el tonto que  queriéndose hacerse el listo, lo mejor es pasar desapercibido la mayor parte del tiempo y destacar solo en los momentos adecuados.

En definitiva gestiona esa información que te dará la ventaja y recuerda prosperar es licito pero nunca pises a tus compañeros al menos que ellos te pisen antes y aun así ojo ese pisotón puede provocar que tropieces y caigas.

viernes, 28 de mayo de 2010

Un barco sin capitán que se va a pique

“Hombre de España, ni el pasado ha muerto ni está el mañana en el ayer escrito”

Machado

Anclado en el tiempo

Actualmente viajamos en un barco que se encuentra navegando sin rumbo pero lo peor es que no existe alternativa posible para que alguien pueda coger el timón, visto el lamentable espectáculo que el otro día se dio en una de nuestros órganos de representación ciudadana, mas propio de otras latitudes o de otros tiempos, y que al ver las imágenes (por ambas partes) mas daba la sensación de un estadio deportivo tomado por los hooligans que en una institución de gobierno.

El partido que actualmente se encuentra al timón de la nave hace tiempo que perdió el rumbo  y no son capaces el capitán y sus oficiales de ponerse de acuerdo y cuando uno sale diciendo que a barlovento a los cinco minutos otro sale diciendo que a sotavento; es decir que los pasajeros y marineros del navío estamos un poco preocupados porque al final no sabemos nunca por donde van a salir.

En teoría es un partido socialista y obrero o eso ponían las papeletas que nos dieron para elegir capitán; y socialista fue a pesar del que el tesorero decía que socialismos si pero no despilfarro (ayudas que apenas han durando dos años y que nos han costado un dinero ahora necesario). Ya que como hemos visto en otro barco en las mismas condiciones se ha hundido, y el personal del almirantazgo llamo a nuestro capitán al orden; que pena que aquel tesorero tan mago de la barba no le hicieran caso a lo mejor hoy no bajarían las pensiones ni los sueldos a los remeros del barco que por otra parte el tesorero ya había propuesto congelar hace dos años. Y obrero para que decir si cada vez dejamos a mas marineros en el puerto y además ahora los que todavía navegamos nos dicen que no podremos disfrutar de la jubilación hasta dentro de al menos dos años más de lo que hasta ahora era normal y eso que ya hemos dejado a mas de cuatro millones de marineros en los puertos . En fin supongo que en las papeletas de las próximas elecciones a capitán no pondrán ni la S ni la O. Además esperemos que nos nos echen de la escuadra europea

Pero lo peor de todo es que no se ve a nadie que pueda tomar las riendas de este navío que espero que no lo hundan entre todos.  Ya que los que lo podrían hacer únicamente se dedican a criticar sin aportar soluciones; y las otras posibles candidatas de la izquierda apenas se las oye ni en un sentido ni en otro o quizás los periódicos de abordo no las dan cancha, este navío se quiera reconocer o no camina al bipartidismos.

Y los simples marineritos que nos ha tocado navegar en este navío, por no decir cascarón de nuez, somos los que al final tendremos que pagar las consecuencias. Espero que esa capitana que hace tiempo dejo las filas del hoy capitán (o quizás le paso como al tesorero que le echaron) sea la alternativa de futuro; mientras tanto por el bien de todos a seguir arrimando el hombro y  apretarse el cinturón mientras dure esta marejadilla con brotes verdes que mas bien parece una galerna sin visos de solución a corto plazo.

viernes, 21 de mayo de 2010

Cuando la incompetencia esta al mando

“La ignorancia es temporal, la estupidez es para siempre”

Anónimo

 

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Hace mucho tiempo que entre en el mundo laboral, en concreto 15 años, durante este tiempo si descontamos el ultimo año, pase de ser un becario a ser jefe de proyectos o mejor dicho responsable de proyectos (la palabra jefe nunca me gusto), es decir de tener que hacer lo que otros decidían a hacer lo que yo quería y que otros hicieran lo que yo decía.

Durante este tiempo me he encontrado buenos superiores, malos y muy malos; últimamente me he encontrado con alguno de los peores y no por su carácter sino por su incompetencia; no se si yo lo haría mejor, eso quizás fuera decir mucho, pero desde luego no lo haría peor e incluso puedo asegurar que conozco gente que seria capaz de hacerlo mucho mejor sin duda ninguna.

Siempre pensamos que nuestros responsables son malas personas, que nos fastidian o que no tienen ni idea y que cualquiera es capaz de hacerlo mejor, incluso puedo asegurar que la gente que he tenido a mi cargo pensaría eso de mi y quizás no estuvieran equivocados, pero lo que nunca se podría decir es que no aprendía de mis errores o no escuchaba a las personas que tenia a mi cargo, y con la mayoría sigo a día de hoy teniendo buenas relaciones incluso gente con la que fui duro es su momento me tiene aprecio y me reconoce que siempre fui justo.

Un buen responsable desde mi modesto punto de vista tendría que ser capaz de asumir sus errores y aprender de ellos y no escudarse en que esos errores son errores de su equipo , apoyarse en sus compañeros, y con compañeros me refiero a las personas que están a su mismo nivel, los cuales no deberían intentar echarle la zancadilla porque sino eso por experiencia provoca problemas en el funcionamiento del equipo y escuchar a las personas de las que es responsable al fin y al cabo son los que te permitirán colgarte medallas ante tus responsables o bien pueden hacer que por su mal trabajo terminen con todas tus aspiraciones de seguir creciendo en la empresa.

Pero cuando esto no ocurre tenemos un incompetente al mando, un problema para la salud del ambiente laboral, la economía de la empresa y la fiabilidad del trabajo que se tiene que desarrollar. Por eso soy de la opinión de que nadie nació aprendió y se le debe dar un margen de confianza, el tamaño de ese margen lo deben fijar a su vez los responsables del incompetente.

viernes, 14 de mayo de 2010

La Montaña rusa en la que viajamos

“Cuando la vida te presenta razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razón para reír”

Anónimo

 

Anochecer en la Pedriza

Muchas veces habremos escuchado que la vida es una tómbola o incluso que la vida es una sucesión de altibajos, para mi la mejor definición es que la vida es una montaña rusa.

Entre que vivimos la vida a toda velocidad y que apenas nos paramos a reflexionar, podemos decir que pasamos por la vida a toda velocidad, es mas si la Guardia Civil tuviera radares para estas cosas a ninguno nos quedarían puntos en el carnet. Así que la vida es una vertiginosa montaña rusa que recorremos siempre a demasiada velocidad.

Una montaña rusa en la que como en toda buena montaña rusa que se precie tendremos subidas increíbles, momentos en los que sentiremos que todo nos va bien, que somos indestructibles, que nos vamos a comer el mundo,… pero ojo luego siempre vienen las bajadas vertiginosas, esos problemas que nos agobiaran y que por naturaleza los achacaremos a una mala racha o al entorno que nos rodea, y apretaremos la pierna del que esta sentado a nuestro lado para controlar los miedos de esas bajadas; pero también tenemos los tirabuzones que nos descolocaran espacialmente y nos sabremos si subimos o bajamos, pero que normalmente siempre estaremos bajando y cuando nos queramos dar cuenta estaremos ya en el siguiente tramo no habremos tenido tiempo de saber que ha pasado y por tanto de aprender o en el peor de los casos habremos tomado decisiones equivocadas.

Por eso los optimistas como yo, eso me dice últimamente mi mujer, siempre pensamos que estamos subiendo, desgraciadamente cuando empezamos a bajar apretamos los dientes para seguir sonriendo y seguir animando a nuestro compañero de viaje y que no se note mucho que tenemos miedo. Lo mejor en esta atracción es disfrutar de las “vistas” (léase buenos momentos) que nos ofrecen las subidas pero teniendo en cuanta que en las bajadas no vamos a poder disfrutar mucho de las vistas y que nos vamos a pasar toda la bajada gritando y peleando contra nuestros miedos, cuidado con tu compañero de vagón no le aprietes muy fuerte la pierna. O dicho de otra manera seamos realistas la época que nos ha tocado vivir, es una época muy distinta ya no a la época de nuestros abuelos simplemente a la época de la generación que nos precedió la de nuestros padres, ahora estamos mas condicionados por el trabajo, el dinero, el estrés, el hacerlo todo corriendo; que no tenemos tiempo de disfrutar de las cosas verdaderamente importantes y que por desgracia casi nunca se repiten como es la gente, nuestra gente, nuestros amigos, nuestros hijos, los que nos rodean y que nos necesitan y a los que necesitamos; esas mismas personas que se decidieron a subir al vagón con nosotros o a los que subimos a nuestro vagón.

Por eso, decidí hace algún tiempo que parasen esta montaña rusa que yo me bajaba, al fin y al cabo siempre he preferido el tiovivo o los coches de choque antes que las emociones fuertes de las montañas rusas. Disfrutar de la vida que por ella pasamos “cuatro días” y seguro que sino, nos vamos a perder un montón de cosas importantes.

jueves, 6 de mayo de 2010

Felicidad, un estado de animo o un concepto

 

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“El secreto de la felicidad no está en  hacer siempre lo que se quiera, sino en querer lo que se hace”

León Tolstoi 

La felicidad es posiblemente algo muy difícil de definir; según la R.A.E. la felicidad es un estado de ánimo, que se complace en la posesión de un bien.

Sin embargo con esta definición ¿Estamos todos de acuerdo?; posiblemente no, ya que para algunos la felicidad la da el dinero, lo que digan de uno, un buen trabajo, un nivel de vida increíble, o incluso, seguro que existe gente que es feliz haciendo “infelices” a otros, o necesitan algo tan simple como hacer lo que se quiera.

Personalmente para mí, la felicidad  no es un estado de ánimo sino ese “detalle” que me hace olvidarme de los problemas diarios o que me permite evadirme. Ya que mi ánimo puede depender de otras personas, mientras que mi felicidad no depende de nadie; ni de si en mi trabajo me va mejor o peor, de si tengo mucho o poco dinero, ni me importan lo que piensen de mí los demás. Sin embargo, para mi hijo seria un plato lleno de “chucherías”, feliz inocencia; es decir, cada uno tenemos un concepto de lo que nos hace felices.

Aunque mi estado de ánimo no sea “alegre”, estado que muchas personas asocian a la felicidad, puedo ser feliz con el simple hecho de ver a mis dos hijos jugar, o bien con subirme a una montaña, darme un paseo por el campo, la montaña o quedarme mirando a mi mujer, por ejemplo, y estas pequeñas cosas son la que normalmente me dan la felicidad. Por el contrario, puedo tener un estado de ánimo que se pueda definir como alegre, no tener agobios en el trabajo, no tener que preocuparme por nada y sin embargo no ser feliz, porque no puedo disfrutar de esos momentos especiales, y eso provoca que no disfrute de la vida.

En conclusión, la felicidad puede que esté en los más pequeños gestos cotidianos, que nos ayudan a despejar nuestras mentes de los agobios o que simplemente nos ayudan a desconectar y quedarnos a solas con nosotros mismos; pero en ningún caso deberíamos tener que pedir permiso a nadie, pero tampoco deberíamos tener que provocar problemas o la infelicidad a nadie porque si no, quizás alguien puede ser feliz a nuestra costa. Atreveros a ser felices a vuestra manera y disfrutar de la vida que nos ha tocado vivir, con sus buenos y malos momentos, pero que estos no os condicionen la felicidad en vuestra vidas

jueves, 29 de abril de 2010

Libertad que nunca libertinaje

“ Mi libertad se termina donde empieza la de los demás “

Santo Tomás de Aquino

Libertad

Que es la libertad, o mejor dicho, qué entendemos por libertad,  porque claro, las cosas cada uno podemos entenderlas de una manera diferente.

Afortunadamente yo he conocido una libertad que me permite, expresarme libremente, vestir como me dé la gana, pensar como quiera y hacer lo que se me antoje, siempre que respete un conjunto de normas que todos nos hemos dado libremente y que se llaman leyes, ¿pero ese es todo el precio que pago por mi libertad?.

A la libertad algunos la llaman “libre albedrio”, otros lo llaman elección, prerrogativa, autodeterminación, privilegio, …, pero lo llamemos como lo llamemos, las personas somos libres para actuar de la manera que más nos interese, pero la libertad tiene precio y ese precio es el de respetar la libertad de los demás por encima de la nuestra, o al menos a la misma altura que la nuestra, pero sobre todo el precio de la responsabilidad o mejor dicho de responsabilizarnos de las consecuencias que puedan tener nuestros actos y/o palabras en el ejercicio de esa libertad.

Tengo libertad de elección para que cuando vaya a una mezquita, si soy mujer, no cubrirme la cabeza y tendré que asumir la consecuencia de no poder pasar. Si quiero rezar libremente en el muro de las lamentaciones, tendré que ponerme un kipá, sino tendré que asumir que no podré hacerlo. Tengo la libertad de entrar en la Basílica de San Pedro en shorts y tengo que asumir que no me dejarán. Yo puedo ejercer mi libertad a conducir, pero si no cumplo las normas de circulación, tengo que asumir la posibilidad de que no me dejen hacerlo; es decir, que muchas veces nuestra libertad chocará con unas normas o leyes que existen por razones culturales, políticas, religiosas, de seguridad,… pero que sobre todo, existen para proteger la Libertad de otras personas. Por tanto, no tengo el derecho a decir que se me está coartando mi libertad, cuando mis actos choquen con esas normas.

En definitiva, la libertad tiene un precio que debemos estar preparados y dispuestos a pagar, y que a veces, nos pueden traer consecuencias que no nos agraden; pero eso es algo que debemos contemplar antes de ejercer nuestro derecho a esa LIBERTAD, con la que tantas veces se nos llena la boca, porque si no estamos dispuestos a pagar ese precio, podemos caer en un desenfreno de nuestros actos o palabras, o dicho de otra manera; a nuestra libertad deberíamos entonces llamarla libertinaje.

viernes, 23 de abril de 2010

El recuerdo. La fotografía del alma


" El recuerdo es el unico paraiso del que no podemos ser expulsados"
J.P. Richter
¿Que es el recuerdo?, el recuerdo es una fotografía que guardamos en el "archivo" de nuestra memoria; es decir, son momentos más o menos agradables que nos acompañarán durante nuestra vida y que , personalmente, me gusta recordar de vez en cuando, para saber que todavía soy capaz de sentir y pensar. Quizás por eso me gusta la fotografía, porque es otra forma que me permite tener siempre recuerdos de momentos especiales, y que de vez en cuando reviso. Los recuerdos te permiten no olvidar, a una persona, un momento, una sensación, algo en definitiva que te permite volver a un momento determinado de tu vida y que atesoras con el fin de transmitir a otra persona, tu pareja, tu hijo, tu amigo,...
Los recuerdos yo los guardo de muchos tipos, no sólo de momentos especiales, agradables o entrañables, sino que guardo algunos recuerdos de momentos tristes o que me han causado una fuerte impresión y que siempre recordare.
Los dos últimos recuerdos que he añadido a mi "archivo", son precisamente de momentos tristes. En ambos casos, los protagonistas son dos buenas personas y mejores amigos, de los cuales hasta ahora solo tenía buenos recuerdos. El primero es de la persona que más admiro y de la que nunca me hubiera esperado ver caminando en las mas absoluta soledad por un largo pasilla. La otra es posiblemnte de la persona mas comprometida y que mas me hace pensar; en su caso el recuerdo que me llevo es la de una cara húmeda por las lagrimas, algo que no hubiera esperado nunca de ella.
Pensaréis que soy un poco masoquista, por incluir estos recuerdos en mi memoria, pero los malos recuerdos o los recuerdos tristes, nos deben servir entre otras muchas cosas para no olvidarnos que las personas somo humanas.
Todas las personas somo humanas, y por tanto, los malos recuerdos te hacen reflexionar sobre tu propia humanidad; y los solos y tristes que podemos llegar a estar. Pero la vida sigue y con la ayuda de las personas que nos rodean debemos seguir adelante. Y asi convertir estos malos recuerdos en algo positivo.
En conclusión, atesora cada momento que tengas, porque de él podrás obtener una experiencia que más adelante podrás aprovechar. Y no sólo procures recordar los buenos momentos, nunca te olvides de los malos, porque a esos también les podrás sacar provecho en un futuro y te harán mas fuerte.

miércoles, 14 de abril de 2010

Cuando los hijos comemos huevos

"Nuestra juventud es decadente e indisciplinada. Los hijos no escuchan ya las consignas de los mayores; el fin de los tiempos esta cerca."

Anónimo Caldeo, hacia el 2.000 A.C.




En mi casa siempre he oído "cuando seas padre, comerás huevos"; eso en mi caso ocurrió el 22 de Marzo de 1.999; cuando salí de mi casa para empezar una vida de trabajo lejos de mis padres, en Madrid, pero todos no somos iguales y en algunas ocasiones los padres no dejan nunca de meterse en la vida de sus hijos y querer organizarles la vida; ¿es esto legítimo?; ¿hasta que punto el respeto de un hijo debe tener por sus padres le impide desarrollar su libertad?.



Los padres son la personas que cuando somos niños están siempre pendientes de que no nos falte nada, comida, abrigo, consuelo; son los que sufren cuando estamos enfermos, son los que no duermen para hacer encaje de bolillos para que en definitiva no nos falte de nada y darnos siempre lo mejor. Esto se lo pagaremos porque deberemos ser los hijos los que nos ocupemos de nuestros padres en un tiempo en los que ellos puedan necesitarnos, porque seremos los que cuando sean mayores y estén enfermos estaremos a su lado dándoles la mano como ellos nos dieron la suya cuando estábamos enfermos seremos los que lloremos y suframos cuando no estén bien como ellos hicieron con nosotros y lo único que desearemos es que nuestros hijos hagan lo mismo.



Pero que pasa durante ese tiempo en el que los hijos ya no necesitamos de nuestro padres y nuestros padres no necesitan de sus hijos. Durante ese tiempo en el que en teoría los hijos no necesitan de sus padres (o por lo menos esos creemos); los padres deben servir de apoyo para que cuando los hijos caigan ellos les ayuden a levantarse, no para machacarlos por las caídas, son los que ayudarán a sus hijos en todo lo que puedan sin echárselo en cara; y para decir "yo lo haría...." y no "lo que tienes que hacer es..." o mejor "si a ti te parece bien..." esto provocará que sus hijos aprendan y tenga una experiencia para transmitir a sus hijos cuando les toque ejercer de padres; además que les da una libertad que todos debemos tener. A partir de cierto momento dejamos de ser propiedad de nuestros padres y estos no pueden, ni tienen el derecho a querer organizar la vida de sus hijos. Si esto no es así, no nos debe extrañar que los hijos riñan con sus padres y estos últimos deseen que a sus hijos les hagan lo mismo.



En mi caso mis padres nunca desde el año 1.999 se han metido en nada y siempre que los he necesitado han estado ahí, desde ese año nunca me han exigido nada; pero yo me siento obligado con ellos no como pago a lo que ya me han dado, eso ya se lo pagaré cuando estén enfermos, o sean mayores y lo necesiten; sino porque esa libertad y apoyo que me han dado tiene su recompensa y esa recompensa es cumplir con ellos en fechas señaladas, en las que ellos no me exigen nada, y sobre todo darles el respeto que se han ganado en su casa al igual que ellos me respetan en la mía, hacer ver a mis hijos que sus abuelos, mis padres, deben de respetarles y tratarles con el mismo respeto con lo que yo lo hago. Pero no todos los padres nos dan esta libertad y este respeto.



En definitiva, creo por tanto que el respeto que los padres exigen muchas veces a los hijos, no es una obligación, es un derecho que estos se tienen que ganar, no exigiendo, dándoles el apoyo, no metiéndose en sus libertades, respetando sus decisiones y respetando a sus hijos en sus casas, de esta manera, los hijos siempre tendremos la necesidad de apoyar a nuestros padres y nunca deberemos olvidar, que los hijos al final seremos padres.... y que la libertad que exigimos la tendremos que dar . "Espera de tus hijos lo que hayas hecho a tus padres".